Trump: DHS, ¿el arma secreta contra el fraude electoral?

hace 4 días

Trump: DHS, ¿el arma secreta contra el fraude electoral?

Trump: ¿Cómo el DHS se volvió clave en su cruzada electoral?

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, bajo la administración Trump, ha virado drásticamente su enfoque. De la seguridad fronteriza y antiterrorista, ahora se ha convertido en un actor central en la cruzada de Donald Trump contra el supuesto fraude electoral. Esta transformación ha generado controversia y preocupación entre funcionarios electorales y expertos.

¿Qué está haciendo el DHS en las elecciones?

Desde la llegada del secretario Markwayne Mullin en marzo, el DHS ha intensificado sus esfuerzos para investigar y denunciar lo que considera irregularidades masivas en el padrón electoral. Esto incluye la búsqueda activa de no ciudadanos registrados para votar, especialmente en estados con gobiernos demócratas. La agencia presiona a los estados para que compartan sus listas de votantes y ha amenazado con retener fondos a quienes no adopten sus propuestas de reforma.

¿Hallaron no ciudadanos votando?

Recientemente, el DHS anunció haber encontrado más de 250.000 posibles no ciudadanos registrados en estados clave como Nevada, California, Nueva Jersey y Pensilvania. Sin embargo, funcionarios electorales de estos estados han disputado vehementemente estas cifras, alegando que el DHS no ha proporcionado ni la metodología ni los nombres de los supuestos votantes inelegibles. El Secretario de Estado de Nevada, Cisco Aguilar, declaró: "Nosotros operamos con hechos, no con alegaciones o información anecdótica".

¿Quién lidera esta campaña dentro del DHS?

Heather Honey, una investigadora electoral con historial de cuestionar los resultados de 2020, ha sido ascendida a consejera principal del secretario del DHS. Su influencia ha crecido, y ahora lidera una campaña de "integridad electoral" que ha reorientado recursos del departamento hacia estas denuncias.

¿Cómo investiga el DHS el supuesto fraude electoral?

Una de las ramas del DHS, Homeland Security Investigations (HSI), conocida por investigar delitos graves como el tráfico humano y de drogas, ahora se ha enfocado en el fraude electoral. Agentes de HSI han presionado a funcionarios electorales locales en todo el país para obtener registros de votantes, incluso reconociendo que "las investigaciones de fraude electoral no son típicamente lo que hace HSI".

Las investigaciones se han centrado en:

  • Rastrear historiales de votación de decenas de miles de personas. Estos nombres fueron señalados por un sistema federal de verificación (SAVE).
  • Investigar si ciudadanos naturalizados se registraron o votaron antes de obtener la ciudadanía.
  • Coordinar con los Servicios de Ciudadanía e Inmigración para iniciar procedimientos de deportación si se vincula a un no ciudadano con fraude electoral.

¿Son fiables las pruebas?

Correos electrónicos internos obtenidos por CNN revelan una realidad más compleja. Los agentes de HSI a menudo identificaron a personas equivocadas o carecían de información suficiente para confirmar el fraude. En muchos casos, pocos de los señalados habían emitido un voto. Por ejemplo, en el condado de Franklin, Ohio, varias personas señaladas nunca estuvieron registradas para votar.

¿Buscan pruebas de las elecciones de 2020?

El DHS también se ha sumado a la búsqueda de pruebas para respaldar la afirmación infundada de Trump de que las elecciones de 2020 fueron manipuladas. Agentes de HSI han contactado a oficinas de fiscales generales estatales, como la de Arizona, con preguntas sobre revisiones previas de esas elecciones, a pesar de que las acusaciones ya habían sido investigadas y desmentidas.

¿Qué consecuencias tiene esta estrategia?

La expansión de los programas de verificación de ciudadanía del DHS ha generado múltiples demandas. Estas alegan que el sistema está provocando depuraciones descuidadas que privan del derecho al voto a ciudadanos elegibles. Un tribunal incluso dictaminó que el DHS violó la ley de privacidad en la forma en que renovó el programa de datos, bloqueando su uso en la mayoría de los estados.

La controversia aumenta a medida que se acercan las elecciones, y la politización de una agencia federal como el DHS genera serias dudas sobre la integridad y la imparcialidad del proceso. ¿Será esta una estrategia efectiva o un arma de doble filo para la democracia estadounidense?

Mª de Salas Zamora

Periodista especializada en trámites migratorios y legislación vehicular en EE. UU. Cubriendo cambios en el DMV y Real ID desde 2020

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